Zhang fue condenada por «provocar disputas y problemas» durante su cobertura en redes sociales sobre la pandemia las primeras etapas del brote de la Covid-19.

Estados Unidos y la Unión Europea exigieron a China la liberación inmediata de la periodista Zhang Zhan, encarcelada por informar sobre la pandemia, mientras el jefe de la diplomacia norteamericana, Mike Pompeo, acusó a Beijing de ocultar el brote de coronavirus.

Zhang, una exabogada detenida desde mayo, fue condenada el lunes a cuatro años de prisión por informar en internet sobre el patógeno cuando a fines del año pasado apareció en la ciudad de Wuhan como una misteriosa enfermedad.

«Instamos a liberarla inmediata e incondicionalmente», sentenció Pompeo en un comunicado que recoge la agencia de noticias AFP.

«El Partido Comunista Chino mostró nuevamente que hará todo lo que sea por silenciar a quien cuestione la línea oficial del partido, incluso en cruciales informaciones de salud pública», sostuvo el secretario de Estado del saliente presidente Donald Trump.

Los informes de Zhang desafiaron el discurso oficial chino que señalaba que el Gobierno había derrotado al virus cuestionando la capacidad de los hospitales, el acceso a las pruebas del virus en los primeros días de la pandemia y mostrando las agresiones que sufrió por parte de autoridades cuando filmó con su teléfono.

La mujer, de 37 años, fue sentenciada por un tribunal de Shangai por «provocar disputas y problemas».

El portavoz de política exterior de la Unión Europea (UE), Peter Stano, dijo en un comunicado que según «fuentes fidedignas, Zhang ha sido sometida a torturas y malos tratos durante su detención y su estado de salud se ha deteriorado gravemente».

«Es fundamental que reciba la asistencia médica adecuada», recalcó en el documento, que pide la «liberación inmediata de Zhang Zhan» y de otros defensores de derechos humanos detenidos.

Pompeo nunca ahorró duras críticas por el rol chino en los orígenes de la pandemia, que se ha cobrado más de 1,7 millones de vidas en todo el mundo.

El alto funcionario dijo que la censura de China contra Zhang era una evidencia más de cómo un «brote controlable se convirtió en una pandemia global mortal».

«La mentira es un rasgo, no una falla de los regímenes autoritarios», subrayó.

Y añadió que «el miedo del Gobierno chino a la transparencia y su continua represión de las libertades fundamentales son un signo de debilidad, no de fuerza, y una amenaza para todos nosotros».

La UE también exigió la liberación de Yu Wensheng, un abogado defensor de los derechos humanos encarcelado el 13 de diciembre, y de los activistas Li Yuhan, Huang Qi, Ge Jueping, Qin Yongmin, Gao Zhisheng, Ilham Tohti, Tashi Wangchuk, Wu Gan y Liu Feiyue.

La declaración del organismo europeo llega mientras el bloque finaliza un acuerdo de inversión con China después de siete años de arduas negociaciones, pese a las preocupaciones sobre el historial de violaciones de derechos humanos en el gigante asiático.