Se trata de Carlos Console-Gonella, quien integrará el Comité Ejecutivo de la Unión Internacional de Ciencias Geológicas. Asumirá con plenas facultades desde 2022.

El Instituto Superior de Correlación Geológica (INSUGEO, CONICET-UNT), con sede en Tucumán, cuenta desde hace unos meses con un representante en una de las más renombradas instituciones vinculadas al desarrollo y la coordinación de proyectos sobre ciencias de la Tierra: la International Union of Geological Sciences (IUGS). Se trata del doctor Carlos Console-Gonella, investigador adjunto del CONICET, que fue elegido consejero (Councillor) a fines del año pasado y asumirá el cargo con plenas funciones a partir de 2022, por un lapso de cuatro años hasta el 2026.

Console-Gonella es el tercer argentino en la historia de la institución que ocupa una posición en el seno del Comité Ejecutivo de la IUGS, y el único latinoamericano seleccionado en esta oportunidad para incorporarse a la sede del organismo, que desde hace ocho años tiene su secretaría administrativa en China. “Verdaderamente es una gran responsabilidad y un desafío dada la relevancia que tiene esta institución en el contexto internacional”, reflexiona el investigador, a lo que agrega que, si bien el Comité Ejecutivo tiene ocupaciones y obligaciones relacionadas con la comunidad geológica internacional, tanto él como sus colegas sienten la “responsabilidad de ayudar especialmente en el avance de actividades que sirvan para potenciar las capacidades y oportunidades de los países menos desarrollados”.

En línea con lo dicho anteriormente, el geólogo tucumano explica que, a pesar de que un gran caudal de las actividades están ligadas al sector científico-técnico-educativo, también existen oportunidades vinculadas al sector privado, como la búsqueda de sponsors para el desarrollo de congresos y proyectos conjuntos de investigación y desarrollo, o la intención de generar una mejor dinámica con los distintos gobiernos.

 Un repaso por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas

La IUGS es una organización no gubernamental con sesenta años de trayectoria (creada en 1961) que promueve el estudio de problemas geológicos a escala internacional, y es considerada la más importante en lo que concierne a las ciencias de la Tierra a nivel global. Entre algunas de sus injerencias, se destaca la articulación de políticas en conjunto con la ONU y la UNESCO, al mismo tiempo que se constituye como un órgano asesor del Consejo Internacional para la Ciencia. Asimismo, son más de cien países miembros en sus diferentes categorías los que votan cada cuatro años a las autoridades de la institución; naciones que, en conjunto con numerosas y prestigiosas organizaciones afiliadas, se vinculan para articular propuestas de alcance global en relación al sector mencionado.

Asimismo, gestiona siete comisiones internacionales que cubren los siguientes temas: Comisión para la Gestión y Aplicación de la Información Geociencias; Educación, formación y transferencia de tecnología en geociencias; Geociencia para la gestión ambiental; Comisión Internacional de Estratigrafía; Comisión Internacional de Historia de las Ciencias Geológicas; Comisión de Tectónica y Geología Estructural, y la Comisión de Líneas de Base Geoquímicas Globales.

Referencias del investigador electo

La historia científica de Console-Gonella está vinculada inicialmente con la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), donde se formó como alumno de grado y realizó, posteriormente, su doctorado. En esa casa de estudios, comenzó a involucrarse tempranamente en el campo de la sedimentología, relacionándose con estos estudios que abordan los procesos de formación, transporte y deposición del material que se acumula como sedimento en continentes o mares. Ya en el INSUGEO como becario del CONICET, paulatinamente se vinculó con el mundo de la icnología, disciplina que se encarga de estudiar el registro de las actividades de vida de organismos en un medio – como lo denominan especialistas del área- llamado sustrato (material sedimentario donde estas actividades quedan plasmadas). Por ejemplo, un organismo (vertebrado o invertebrado) que se desplaza en una llanura fluvial, ya sea excavando o pisando y dejando sus huellas, lo que deja son “trazas” a su paso, que son el objeto de la icnología. Entonces, se puede inclusive saber el comportamiento de seres que han vivido hace millones, o cientos de millones de años, a partir de rocas que revelan estas trazas.

“Es una disciplina muy amplia”, comenta Cónsole Gonella, fundamentando en que hay aplicaciones y enfoques multidisciplinarios de esta especialidad más allá de la ciencia básica.  En este sentido, se pueden mencionar investigaciones icnológicas en el campo de la industria hidrocarburífera, o las relacionadas con la investigación aeroespacial y de Geología Planetaria, nuevo enfoque también conocido como Astrogeología. “Por ejemplo, recientemente hemos publicado en colaboración con nuestro equipo de la Universidad Nacional de Río Negro y el CONICET, una revisión del registro de las actividades del hombre en la Luna, como conmemoración del 50 aniversario de la epopeya de las misiones Apollo de la NASA, y que ahora se ha puesto vigente con la misión China de alunizaje del programa Chang’e”.

Fuente CONICET