Lo anunció el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, en la apertura de la asamblea legislativa. El hogar hizo famoso al «Pasaje Pringles» de Santa Rosa donde está ubicada, porque allí llegaron personalidades del mundo de la cultura de todos los puntos del país para compartir el mate y la palabra.

La casa de Edgar Morisoli (1930-2020), poeta, escritor y ensayista, cuyas obras son parte del patrimonio cultural pampeano, será convertida en museo, de acuerdo al anuncio del gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, en la apertura de la asamblea legislativa el último lunes, decisión que fue celebrada por distintos sectores de la cultura pampeana.

El hogar en el que vivió por muchos años Morisoli junto a su pareja, la poeta Margarita Monges, hizo famoso al «Pasaje Pringles» de Santa Rosa donde está ubicada, porque precisamente allí llegaron personalidades del mundo de la cultura de todos los puntos del país y centenares de pampeanos y pampeanas que los visitaban para compartir el mate y la palabra.

Morisoli, autor de poemarios como «Solar del viento», «Tierra que sé» y «Cancionero del Alto Colorado», nació en el 5 de noviembre de 1930 en Acebal, Santa Fe, aunque él siempre se reconoció como un pampeano por «adopción». Falleció el 16 de junio de 2020, tras permanecer internado en una clínica local.

Sobre sus obras, que son parte del patrimonio cultural pampeano, en una entrevista periodística admitía: «Mi poesía se nutre de mi vida, nada más ajeno a mi escritura, a mi creación, que el ‘Mester de clerecía’. Los ríos pampeanos, su drama y su hermosura son mucho más que un elemento del paisaje, son una causa profunda, comunitaria, popular».

El último lunes, durante la apertura de sesiones, el gobernador pampeano ponderaba esa figura emblemática de la cultura de la región con una decisión de carácter patrimonial: «Quiero anunciar que esa casa nos seguirá perteneciendo porque la compraremos para que sea una Casa Museo, abierta al pueblo, para que siga vivo su espíritu militante y sencillo, para que su obra, declarada Patrimonio Provincial, esté abierta y a disposición de todos y todas los pampeanos y pampeanas».

A propósito del anuncio, la secretaria de Cultura de La Pampa, Adriana Maggio, declaró a Télam que «fue una gran noticia. La cultura es un derecho y si hablamos de derechos culturales, no podemos dejar de mirar nuestra propia y vasta historia, de ahí la responsabilidad de difundir, proteger y facilitar a los y las pampeanas el goce de esos derechos», agregó.

«Por eso y para que siga vivo el espíritu militante y humilde de estos poetas, su casa será destinada a un museo abierto, a disposición de todos y todas. Ya tenemos la obra declarada Patrimonio Provincial y con su casa, recibiremos la biblioteca y, ojalá también, nos llegue ese aura de coherencia y sencillez que nutrió sus vidas y su poesía», señaló.

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«Edgar, un batallador en la causa de los ríos, fue una persona absolutamente innovadora y de vanguardia, un investigador de la historia y de la política latinoamericana. Era un ensayista estupendo y podía mirar y escribir teorías acerca del comportamiento de las izquierdas progresistas y de hecho al respecto, tiene varios ensayos», indicó Maggio.

Y agregó: «Además tenía la capacidad de comprender lo que significa ser un hombre del sur, de los sectores populares, por eso el museo va a permitir no sólo el acceso a su obra sino también a descubrir esa profundidad que él tenia con respecto al territorio».

Por su parte, Sergio De Matteo, presidente de la Asociación Pampeana de Escritores (APE), institución de la que Morisoli fue miembro fundador, sostuvo que «es posible pensar la casa de Edgar Morisoli como un punto de encuentro de las culturas que conforman la identidad pampeana pero que, a su vez, se proyecta en diferentes planos, conteniendo la sabiduría de nuestros pueblos originarios, la prédica de los próceres de la Patria Grande, lo que conlleva un arraigo al continente y a sus gentes de distintas épocas».

En su opinión, Morisoli «representa la profunda conciencia de un periodo histórico y es una bisagra obligada entre pasado y futuro. En la casa del ‘Pasaje Pringles’ se concentra el capital simbólico de un ser humano que asentó su impronta sobre el territorio, un topógrafo que sopesó cada piedra, cada sucedido y cada habitante de La Pampa interior para salvarlos, por medio del lenguaje, del olvido».

Fuente: http://www.telam.com.ar