La Redbioética UNESCO exhortó a los países latinoamericanos y del Caribe a «liderar los esfuerzos por suspender las patentes farmacéuticas, crear capacidades nacionales y defender la importancia de fortalecer el sector público productivo en términos de innovación».

La Unesco instó a los laboratorios a suspender de manera «urgente» las patentes de sus vacunas mientras dure la pandemia, para garantizar que las poblaciones más vulnerables sean inmunizadas y evitar que se generen nuevas mutaciones, al asegurar que se trata de «un bien común de la humanidad».

La Red Latinoamericana y del Caribe de Bioética UNESCO (Redbioética UNESCO) manifestó su preocupación por «la escasez de vacunas para prevenir» el coronavirus y por el aumento de infecciones, mutaciones y muertes asociadas a esta enfermedad.

«La Red Bioética (…) apela a implementar un sistema internacional basado en la justicia global que tome distancia del modelo mercantilizado que rige hoy la venta y distribución de insumos y vacunas», indicó en un comunicado el organismo especializado de la ONU.

Asimismo, llamó a que los gobiernos no realicen acuerdos bilaterales con la industria «por cuanto se pone en desventaja a los países con menores ingresos en el acceso a las vacunas».

En ese sentido, exhortó a los países latinoamericanos y del Caribe a «liderar los esfuerzos por suspender las patentes farmacéuticas, crear capacidades nacionales y defender la importancia de fortalecer el sector público productivo en términos de innovación».

Además, cuestionó a los países que quieren «prohibir o limitar» la exportación de vacunas, así como también, la compra de dosis que exceden a las poblaciones locales y resaltó la importancia de priorizar a las poblaciones vulnerables de todo el mundo.

«La Red Bioética pide que los países se comprometan a inmunizar poblaciones vulnerables de todos los países antes de vacunar poblaciones nacionales no vulnerables, para fortalecer y crear, de esta forma, mecanismos de gobernanza global y de cooperación internacional, en el marco del respeto por la justicia, y los derechos humanos», destacó la organización.

Por último, destacó que muchos de los países que no están pudiendo acceder a las vacunas son los mismos que fueron parte del proceso de investigación «exponiendo» a sus poblaciones a los riesgos de participar de un ensayo clínico.

Por ello, resaltó que debe respetarse «el Principio de Beneficio postinvestigación con aquellos que fueron sujetos de investigación y sus comunidades» y garantizarse el acceso a la vacuna con eficacia comprobada a individuos que hayan recibido el placebo.

El proceso de vacunación está generando crisis entre los países y las farmacéuticas en todo el mundo por las demoras en las entregas.

Pero mientras algunos países, pese a las demoras, pudieron empezar sus campañas de vacunación con el personal de primera línea y otros ya la están aplicando a la población en general, los menos desarrollados todavía no saben siqueira si van a acceder a los antídotos.