Se trata de un informe de una investigadora del CONICET en base a 401 encuestas a trabajadores y trabajadoras de delivery, y entrevistas con los protagonistas, que incorpora la valoración personal de los actores de este tipo de trabajo mediado por apps, con el fin de ser instrumento para futuras regulaciones sobre la actividad.

Las plataformas digitales son cada vez más frecuentes entre quienes realizan repartos en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires. Este tipo de trabajo fue creciendo año a año, y fue potenciado por una mayor demanda de delivery durante el periodo de aislamiento fruto de la pandemia actual.

En un trabajo titulado La configuración del proceso de trabajo en las plataformas de reparto en la ciudad de Buenos Aires. Un abordaje multidimensional y multi-metódico, cuya autora es la investigadora adjunta Julieta Haidar, del Centro de Innovación de los Trabajadores (CITRA, CONICET-UMET), se presentaron los resultados del análisis de 401 encuestas y entrevistas en profundidad a la población trabajadora, realizadas entre julio y agosto de 2020, con el fin de evaluar aspectos técnicos y el funcionamiento de las plataformas, pero también la subjetividad de quienes utilizan estas herramientas como opción laboral.

“[El informe] propone herramientas, líneas interpretativas e información empírica para el campo de estudio sobre el futuro de las relaciones laborales y para los actores de estas relaciones, principalmente las y los trabajadores y sus organizaciones, y los agentes gubernamentales del Estado que tienen la potestad de regularlas y garantizar los derechos del trabajo”, se detalla en el informe.

“Buscamos que no se trate de un informe en el que simplemente haya una lectura descriptiva del fenómeno, con una cantidad de gráficos que surgen de procesar las encuestas y leer porcentajes. Se incorporó un esquema interpretativo y categorías de análisis para entender qué es lo que muestran esas encuestas”, explica la investigadora.

Se propone, entonces, la interpretación del trabajo de plataformas en tres dimensiones. Por un lado, la tecnológico-organizativa, que en general es a lo que se le pone más atención desde la sociología del trabajo, -por ejemplo cómo la tecnología interviene en el control de trabajadores-. Por otro lado, la llamada dimensión institucional, que se estudia en forma predominante desde el campo del derecho laboral, en relación a la naturaleza de la relación entre trabajadores y plataformas, cómo se encuadra este tipo de trabajo, y sobre todo la vacancia de legislación que podría existir.

“La tercera dimensión, que es la menos estudiada, es la ‘ideológica’ que tiene que ver con la constitución de la subjetividad trabajadora, es decir cómo estas empresas interpelan a los trabajadores, y cuáles son los elementos que los trabajadores ven como positivos y valoran de este trabajo”, explica Haidar y agrega: “Es justamente lo que genera ciertas tensiones internas: por un lado, características de la baja calidad del trabajo, -con plataformas que controlan mucho a los trabajadores, los evalúan permanentemente, los colocan en rankings, y son muy exigentes-, y por el otro, la valoración de los trabajadores de aspectos que a priori ofrecen las plataformas, como cierta autonomía en la organización de la jornada de trabajo y en las posibilidades de cuánto pueden ganar”.

Esta subjetividad de la población trabajadora es, considera la investigadora, una cuestión que en la literatura internacional usualmente queda excluida del análisis y que es necesario reponer. De los resultados de las entrevistas en profundidad que realizó con su equipo, concluye: “Los trabajadores, por una parte, valoran y quieren conservar la flexibilidad horaria y la idea de autonomía  que ofrece el trabajo, pero al mismo tiempo lo que señalan como fuertemente negativo, y que aspiran a transformar, es la ausencia de derechos del trabajo, protección social y estabilidad”.

La aspiración de este conjunto de trabajadores es conservar lo que ven como positivo en este tipo de trabajo, pero cambiar o incorporar protecciones sociales.

“Existen proyectos desde el Ministerio de Trabajo de la Nación con el fin de generar un estatuto de trabajadores de plataformas específico -una figura que existe en la legislación argentina, como tienen los trabajadores domésticos, rurales, del periodismo- pensados para trabajos que son temporales, con jornadas que no son siempre las mismas, o son estacionales, con varios empleadores al mismo tiempo. Este es un camino interesante a explorar, a fin de garantizar derechos”, explica la investigadora.