A partir del 1 de enero deberán volver a sus puestos los trabajadores con hijos en edad escolar que hubiesen permanecido en sus hogares durante la cuarentena en uso de una dispensa que había dictado el Ministerio de Trabajo.

Una resolución de la propia cartera laboral dejó sin efecto ese beneficio en sintonía con el cese del período de clases con excepción de los empleados estatales, que mantendrán al menos por el verano la chance de no concurrir a sus trabajos en caso de tener hijos escolarizados de hasta 13 años.

La resolución 1103 de Trabajo, publicada el jueves pasado en el Boletín Oficial, puso fin a partir del primer día de 2021 a la vigencia de una norma anterior, dictada en marzo, según la cual mientras durase la suspensión de clases en las escuelas se consideraría “justificada la inasistencia del progenitor, progenitora o persona adulta responsable a cargo, cuya presencia en el hogar resulte indispensable para el cuidado del niño, niña o adolescente”, una medida que fue aplicable a uno de los dos padres si esa fuera la composición de la familia.

La norma, que motivó quejas en el sector empresario, apuntó a garantizar la presencia de un adulto en cada hogar que tuviera al menos un menor en edad escolar y de paso reducir más la circulación de personas durante la vigencia de la cuarentena, tanto en las etapas de aislamiento como de distanciamiento social.

Desde el lado sindical hubo también protestas porque la resolución emitida en marzo nunca aclaró si los trabajadores justificados para no asistir a sus puestos tenían derecho al goce íntegro de sus salarios, una salvedad que sí explicitó el decreto que exceptuó de concurrir a sus labores a los mayores de 60 años, embarazadas o trabajadores con problemas de salud y parte de poblaciones de riesgo.

En el caso de los trabajadores estatales, la Jefatura de Gabinete publicó ayer mismo una nota aclaratoria para dejarlos al margen de los alcances de la nueva norma y mantener en ese sector la vigencia de la dispensa.